Desde niña he sentido los mundos superpuestos. Las energías, los flujos, las leyes que operan en su perfección, y al mismo tiempo no entendía cómo las cosas estaban relacionadas entre sí en este mundo, ni por qué las personas se comportaban de maneras que para mí eran del todo incomprensibles. Percibía cada vez más allá de lo que veía, pero me sentía segura de vivir también en otro lugar, con la fuerte sensación de estar fuera de lugar, dondequiera que fuese.
De niña me topé con textos importantes que abrieron muchas puertas, y esto me llevó a querer aplicarme para cerrar el círculo de un sufrimiento emocional y físico que me había seguido durante años. Muchas pequeñas tomas de consciencia llegaron con el tiempo, y cuando permití que la luz me habitara y llenara los lugares oscuros, me encontré más allá del espacio y más allá del tiempo.
Comenzó mi viaje en la multidimensión, entregada a las energías cósmicas; entré en un estado poderoso y conectado, entre Códigos de Luz y activaciones estelares. Empecé a comprender los esquemas y patrones de la estructura tridimensional, a leer las leyes cósmicas y a fluir con ellas. Me convertí en canal, silenciosa, para ir aún más profundo, abandonando toda creencia, toda definición, toda barrera.
Fue allí, en el silencio profundo, ancestral, donde me expandí más allá de toda percepción conocida. No había pasado, no había futuro, ni siquiera había un "yo" como lo entendía antes. Solo Presencia. Solo Luz. Solo Ser. Solo Amor Infinito, y entonces supe que era Origen.
Estoy aquí, ahora, porque he recordado y para ayudar a otras partes de mí a hacerlo, para construir juntos una red consciente, hecha de tantas chispas que forman un único universo armónico. Quien me reconozca, sabrá…